En nuestra sección de noticias nos gusta publicar novedades y mejoras de nuestros procutos pero también de nuestro sector. Aunque no se suele apreciar lo suficiente, lo cierto es que el suelo cumple un papel indispensable en lo que concierne a mantener la salud de los ecosistemas.

De ahí que la Organización de las Naciones Unidas haya declarado 2015 el Año Internacional de los Suelos (aunque oficialmente éste dio comienzo el 5 de diciembre de 2014, Día Mundial del Suelo). A lo largo de 2015, el proyecto financiado con fondos europeos RECARE estará representado en una serie de eventos destinados a promover el conocimiento y la concienciación sobre las amenazas que existen para el suelo, y también sobre las soluciones de gestión y tecnológicas posibles.

Se trata de un tema apremiante. Los suelos están sometidos a diversas amenazas, entre ellas las inundaciones, los corrimientos de tierras, la desertización, la erosión, la contaminación y la pérdida de materia orgánica. Si se deteriora la salud del suelo, se intensificarán las inundaciones y sequías. Además, el suelo constituye el mayor almacén terrestre de carbono, y por ello es indispensable protegerlo de cara a reducir las emisiones de carbono.

Por ello RECARE, que percibirá de la UE fondos por valor de 8,5 millones de euros durante cinco años, trabaja directamente con quienes administran el suelo (agricultores, urbanistas, constructores, políticos) para asegurarse de que las amenazas para el suelo no solo se detengan sino también se inviertan allí donde sea posible.

La degradación del suelo se debe a una amalgama de factores biofísicos, socioeconómicos y políticos, todos los cuales varían de un lugar a otro de Europa. Por esta razón se está examinando un total de diecisiete estudios de casos, desde Islandia hasta Chipre, con vistas a dar con respuestas adecuadas a base de conjugar conocimientos muy especializados a escala mundial y también local.

Sigue leyendo el artículo en Retema